River se despertó tarde y Sarmiento se quedó con la victoria.

El conjunto de Junín se impuso 2-1 en la cancha de River con goles de Mainero y Andueza. Emanuel Mammana descontó para el Millo pero no alcanzó.

Sarmiento se dio el gusto y frenó la marcha de River.

El ingreso de Juan Fernando Quintero a falta de media hora para el final no le alcanzó a River para llegar al empate. Si bien el colombiano fue clave para el descuento, el Millonario pagó caro su falta de profundidad en los 45 minutos iniciales y Sarmiento hizo negocio con sus dos golpes antes del descanso.

Guido Mainero, con una sutil definición mano a mano contra Franco Armani, y Federico Andueza marcaron para el conjunto de Junín, mientras que Emanuel Mammana, de cabeza después de un centro de Juanfer, le puso suspenso a un final en el que el equipo de Gallardo tampoco pudo lastimar.
El trámite no comenzó nada sencillo para River, que otra vez se topó con esa fórmula defensiva de los rivales que tanto le cuesta romper. Y por eso, a pesar de tener el dominio, no logró ser punzante en los metros finales, salvo un centro rasante de Agustín Palavecino que Miguel Borja no llegó a conectar por el segundo palo.
El Verde, aferrado a su idea de esperar al Millonario y salir lanzado en ataque cuando recuperaba el balón, dio el golpe a los 31 minutos, cuando Guido Mainero recibió entre los centrales de La Banda, encaró hacia el área y la puso contra el palo derecho de un Armani despatarrado.
El segundo guantazo de los de Junín fue en el cierre del primer periodo. Andueza se hizo dueño de las alturas en el área chica tras un tiro de esquina desde la derecha que pateó Mainero -la figura- y cabeceó al fondo de la red.
El ingreso de Juanfer Quintero a los 60 minutos le cambió la cara a River. El colombiano se movió por atrás de los delanteros, le imprimió versatilidad a los avances y despertó la confianza del equipo. A tal punto fue influyente el volante que a seis minutos de su ingreso la metió en el área y Mammana la peinó a la carrera para descontar.
Pero más allá de lo que pudo ofrecer el 10, no alcanzó. Sarmiento conservó la ventaja con inteligencia y cuidando cada pelota como si fuese oro. Fue un equipo con viveza y efectividad, justamente lo que le faltó a River, que se quedó con las ganas en un momento que parecía clave para escalar.