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Denunció una violación en manada:

EL CRUDO RELATO DE LA VÍCTIMA
Rocío Ávalos, la joven que denunció ser víctima de una violación en manada en la localidad de Caá Catí, en 2017, pasó por los estudios de una radio de la capital Correntina para contar su testimonio. “Tengo fe de que nos va a ir bien en el juicio porque siempre sostuve lo que declaré”, expresó y contó que tras las denuncias recibió amenaza por parte de los familiares de los acusados.

Los estudios de una radio de la capital, contó con la presencia de una joven que  se animó a denunciar un supuesto abuso sexual cometido por tres jóvenes de Caá Catí, quienes hoy están libre. Rocío Ávalos cuenta que no pudo volver a su ciudad natal tras este episodio, y hace cuatro años espera justicia.
“Me siento tranquila y confiada Tengo mucha ansiedad obviamente porque hace cuatro años y ocho meses estamos esperando el juicio y tengo fe de que nos va a ir bien porque siempre sostuve lo que declare, así que tengo mucha fe”, dijo. 
El episodio ocurrió en febrero de 2017. Rocío tenía 21 años, estudiaba y trabajaba. Aquella noche había salido con su novio, fueron a los carnavales. Luego ella fue a un after con sus amigas y es allí donde, según su relato, fue sometida por Almeida, Contín y Chávez.
“Me pegaron me obligaron a hacer cosas, me pegaron, hicieron lo que quisieron, lograron su cometido”, relató la víctima con la voz entre cortada. “Cuando yo les pedía que me dejaran salir y lloraba, ellos me decían que no iba a ningún lado. Me sacaron unas compañeras. Salí asustada, descompuesta, lloraba desconsoladamente y eso hizo que también tenga mucho miedo porque pensé que no iba a irme de ese lugar”, agregó.
La joven fue traslada al hospital donde quedó internada y luego vino a la capital correntina para someterse a nuevos controles y realizar la denuncia pertinente. “Mi mamá pidió hacer la denuncia en acá en Corrientes porque en Caá Catí queda todo ahí no más y más conociendo a estas personas que siempre hacen peleas y queda todo ahí”, explicó Rocío.
 

VIVIR EN CAA CATÍ TRAS EL HECHO
Tras la denuncia, los acusados estuvieron dos años detenidos y luego quedaron libres.  “Cuando ellos quedan en libertad yo estuve dos semanas en Caá Catí y después me fui a Buenos Aires. En esas dos semanas estaba todo el tiempo en casa, no salía, me encerraba temprano, le pedía a mi mamá que trabe las puertas y la ventana. Tenía pesadillas. Una noche lo saqué a mi perrito a hacer sus necesidades y un auto aceleró y subió a la vereda, me asusté mucho. Una vecina me dijo después que e fue Almeida”, contó.   
“A ellos no me los crucé pero a la familia me los cruzaba en el pueblo. Asistí a una fiesta de egresados que era de mi hermana y los familiares de Contín y de Chávez me vieron, me empezaron a señalar, a gritarme, insultarme, se acercaron y no de ellos me quiso pegar pero se interpuso mi primo. Mi papá no vio lo que pasó, le pedí que me lleve a casa y a mitad de camino me agradece porque fui –mis padres están divorciados pero yo me llevo bien con mi madrastra y mis hermanos – entonces yo me puse a llorar y ahí mi hermana le contó lo que pasó”.
“Mi papá se asustó, se puso nervioso, me pidió que me calme y nos acompañó hasta mi casa. A la vuelta del evento nos volvimos a cruzar con ellos y me volvieron a amenazar de que me iban a matar e iban a matar a mi papá, a mi hermana”, contó Rocío.

LA TRAICIÓN DE LAS AMIGAS
Estas jóvenes que la habrían rescatado a Rocío de aquella habitación en la que los acusados habrían cometido el hecho, hoy niegan lo ocurrido. “Mis ex amigas fueron las que me sacaron de esa habitación y cuando mi familia llegó al hospital ellas llorando le contaron lo que habían visto, lo que les pasó. Y después cambiaron su declaración. No sé qué pasó en ellas. cuando mi mamá quiso hablar con ellas para saber por qué habían cambiado su relato no le quisieron atender. No me sorprende que se hayan contradicho en su relato”, comentó Rocío. 

"NO VOLVERÍA A CAÁ CATÍ"
 “Siempre miraba mucho las noticias y siempre dije que yo nunca voy a permitir que alguien venga y sobre pase mis derechos. No dude porque conocí otros casos y siempre dije que no me iba a callar, además siempre tuve el apoyo de mi familia. Obviamente tengo miedo no solo por mí sino también por mi familia, pero mi mamá es mi fuerza", expresó y confesó que no volvería a Caá Catí pese a que el juicio salga a su favor. 






(Jc)