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Independiente perdió en Santiago y quedó rojo de la bronca

A Silvio Romero le anularon un gol por un offside que no fue y todo Independiente se quejó. Central Córdoba lo ganó 1-0 con un golazo de Cristian Vega.

Kily Vega le dio el triunfo al Ferroviario y amargó a Independiente.

No solo le costó a Independiente encontrar la fórmula para hacer pie en Santiago del Estero. También padeció un error arbitral, le faltó fútbol y Cristian Vega se la clavó en el ángulo en el segundo tiempo para que Central Córdoba se imponga por la mínima diferencia en el Madre de Ciudades. Todos aspectos negativos que frenan de lleno la ilusión del conjunto de Avellaneda por clasificar a la próxima Copa Libertadores.Julio César Falcioni y toda la gente del Rojo explotó de bronca cuando, a los 22 minutos del primer tiempo, con el partido empatado en cero, el línea levantó la bandera y le anuló el gol a Silvio Romero, quien había capturado un rebote del arquero César Rigamonti dentro el área habilitado y definió a las redes, pero el juez no advirtió que estaba en posición lícita por centímetros y generó el enojo de la visita.De igual manera, no hay que pasar por alto que Independiente generó poco peligro. Ya en el primer tiempo dio muestras de estar lejos de su mejor versión y tan solo esa jugada de Romero fue la que pudo haberle dado la ventaja. Mientras tanto, el local fue el que más provecho le sacó al friccionado juego - si es que lo hubo- y avisó con remates desde afuera de Martínez, que desvió Giménez en el camino, y de Jonathan Bay, que contuvo Sosa.

Pasaba poco en el segundo tiempo cuando, al cuarto de hora, el Ferroviario puso en marcha la máquina que le dio el golpe nocaut a Independiente. Cristian Vega, la figura del partido, recibió en la puerta del área un pase de Alejandro Martínez, abrió el pie y, de primera, le dio una pincelada a la pelota con el borde interno de su educado botín para colocarla en el ángulo ante la inútil volada de Sebastián Sosa.
Si al equipo del Emperador le costaba con el encuentro igualado sin goles, con este baldazo de agua fría se le hizo todo más complicado. Denudó sus falencias, quedó desordenado, jugó mal y la única chance que tuvo Domingo Blanco en el complemento no le alcanzó para equilibrar las condiciones. Por eso, quedó lejos de la clasificación a la Copa Libertadores, a nueve puntos de Talleres.
La Sudamericana parece ser el consuelo de los de Avellaneda y deberán cuidar su lugar en los próximos cuatro compromisos. El más próximo puede ser clave para seguir soñando: nada menos que Boca Juniors, en el Libertadores de América, el miércoles.


https://youtu.be/EWLiLEqYFEI




(Jc)