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Violencia narco: ¿Puede Rosario convertirse en la nueva Sinaloa?

La cifra de homicidios y el desmembramiento de dos hombres de manera salvaje, hacen recordar al accionar violento de los grandes cárteles internacionales de la droga que operan en Méjico y Colombia.

Operativo antidrogas. Foto: NA.

El avance de las bandas de narcotraficantes en la Argentina, y muy en especial en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, es un tema que ha encendido todas las alarmas en el país. Las autoridades locales buscan desesperadamente las maneras de evitar que el narcotráfico se adueñe de determinados lugares, cosa que a la luz de los hechos, hasta ahora resulta muy difícil de lograr.
 
Con este marco, el periodista Fabricio Navone, se encargó de un pormenorizado informe para LaPolíticaOnLine, en el que desnuda la cruda realidad de estas cuestiones.
 
Así, sostiene Navone que "Rosario cerró el 2020, el año de la pandemia, con 214 crímenes y en la cumbre de la brutalidad, el despedazamiento de dos hombres vinculados a bandas barriales de narcomenudeo cuyos trozos fueron encontrados en distintos puntos del barrio obrero de Saladillo. El hecho, conmocionó a Rosario por la saña extraordinaria que marcó un nuevo nivel de violencia jamás vivida en la ciudad. En fiscalía investigan por el hecho a Brandon Bay, cabecilla de uno de los tantos clanes que se abrió camino en la venta de drogas a lo tiros, un negocio donde las disputas no tienen otra instancia de resolución que la ferocidad extrema y que explican la mayoría de los 214 homicidios que se produjeron durante el año. Semanas atrás, en una de las audiencias judiciales a la banda de Los Gorditos que comanda Brandon, la acusación presentó un audio donde el joven jefe le ordena a un lugarteniente desde la cárcel de Piñero, donde cumple condena: "de paso, matamos a un par de zombis. Te mando un video con una motosierra, fíjate cómo lo voy a cortar en pedazos, bien a lo mexicano le voy a dar", publicó La Capital".
 

Así mismo, en el informe sobre el estado de cosas con el narcotráfico en Rosario, sostiene el periodista : "El interrogante que quedó suspendido en el aire es si los crímenes por encargo, el sicariato, la disputa territorial por la venta de drogas para consumo interno o la impiedad de los descuartizamientos "a lo mexicano", dan cuenta de la cartelización del narcotráfico como ocurre en Colombia o Méjico. Los especialistas y funcionarios de Seguridad provincial coinciden en que ese fenómeno es imposible que se replique en Rosario. En principio, por una cuestión geográfica y de dimensión del mercado. Siendo Estados Unidos el principal consumidor de drogas en el mundo, secundado por Europa, convirtió a la extensa frontera con Méjico en la ruta ilegal de uno de los negocios más redituables a nivel internacional que permitió a los narcotraficantes levantar verdaderos imperios, con organización militar y presencia paraestatal en el territorio. El país azteca es el segundo productor de opio después de Afganistán con 586 toneladas de producción anual mientras que el país de medio oriente, genera 6.400 toneladas destinados al consumo de Estados Unidos y Europa mientras que Colombia produce el 70 por ciento de la cocaína del 100% de pureza, según un informe del año pasado de la oficina de Drugs and Crime de la ONU".
 
Y sigue el reporte de LaPolíticaOnLine: "Por el contrario, en Rosario no hay producción en escala y tampoco existen estructuras sólidas y sistematizadas como los grandes cárteles sino todo lo contrario, la violencia barrial extrema se produce por la disputa de pequeños segmentos del mercado destinado al consumo interno y entre bandas atomizadas con liderazgos vehementes y fidelidades muy endebles, describió a LPO una fuente del Ministerio de Seguridad de Santa Fe.
 
"Las alianzas entre estos grupos son temporarias y en reiteradas ocasiones se tornan enemigas con los primeros malentendidos. Esta ausencia de estructuras sólidas, con poca organicidad hace que el narcomenudeo sea más violento que en otras metrópolis argentinas", agregó el funcionario en la nota de la LaPolíticaOnLine.


El informe publicado, luego continúa: "Un documento reservado del Observatorio de Seguridad Pública, al cual accedió LPO, compara en este punto con lo que sucede en Santiago de Chile o Brasilia, donde "las bandas callejeras manejan la distribución de drogas con poca violencia y los principales homicidios y riesgos de seguridad derivan de robos y asaltos" y señalan que estos grupos delictivos no compiten con el Estado por el dominio del territorio como suceden en otras ciudades como Río de Janeiro y São Paulo, donde las tasas de homicidios son considerablemente más altas. Por el contrario, en Rosario la provisión de droga a los consumidores internos está en manos de bandas territoriales en disputa y lideradas por las segundas y terceras líneas desde que los grandes capos narcos están presos como el "Pollo" Bassi, Esteban Alvarado o el mismo Brandon Bay o fueron aniquilados como Luis Medina, Claudio "Pájaro" Cantero o Ema "Pimpi" Sandoval. Los que están en prisión, logran mantener cierto manejo del negocio desde los penales gracias a la poca rigurosidad en los controles cuando no la complicidad del Servicio Penitenciario. Desde allí, encargan sus venganzas o saldan cuentas pendientes".
 
Finalmente, se detalla en el revelador artículo: "Con la crisis por la pandemia, como pasó con el resto de la economía formal, el narcomenudeo sintió los coletazos. Los consumidores sociales dejaron de frecuentar los bunkers o lo hicieron más espaciadamente y además, la situación de confinamiento tampoco generó un medio propicio para el consumo de cocaína, la más redituable en dinero, y aumentó el consumo de marihuana. Por ende, cada boca de expendio se convirtió en un objeto de discordia por su control, explicaron a LPO. En ese contexto, los jóvenes soldaditos "hacen cola para salir a tirar tiros", describió con crudeza una autoridad policial en diálogo con este portal. Por ello, en el Ministerio de Seguridad insisten en que para resolver la situación, es necesaria la presencia estatal, con una muy fuerte inversión en la transformación social y condiciones dignas de vida y laboral. Por su parte, el diputado provincial y periodista Carlos del Frade, uno de los que más investigó sobre el tráfico de drogas y sus implicancias sociales y políticas, afirmó a La Política Online que "la declaración de Brandon Bay que le dice a sus sicarios que corten en pedazos a sus enemigos y les manda un video de narcos mejicanos, copia una metodología para eliminar rivales".



(Jc)