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Javier Mascherano se retira del fútbol luego de una carrera estelar

*Anuncio sorpresivo.
El ex capitán de la Selección comunicó su decisión tras la derrota de Estudiantes en La Plata.
 

El grito de Javier Mascherano al terminar la final olímpica ante Paraguay.

Javier Mascherano decidió este domingo ponerle punto punto final a su carrera. "Quiero anunciar que hoy me retiro del fútbol profesionalmente. Quiero agradecer a este club que me dio la oportunidad que de terminar mi carrera en Argentina", señaló el ex jugador de la Selección tras la derrota de Estudiantes en La Plata.
El mediocampista devenido en marcador central jugó los 90 minutos en la caída por 1 a 0 ante Argentinos Juniors y al finalizar el partido comunicó su decisión, agregando que se debe a "cosas" que le pasaron "estos meses". "Lo más correcto es terminar hoy", aseguró.

Mascherano cierra así una carrera que había comenzado hace 17 años, el 3 de agosto de 2003. En aquel entonces fue protagonista de un curioso hecho: su debut en la Primera de River, cuando ingresó en tiempo de descuento en una victoria ante Nueva Chicago por el Torneo Apertura, se producía después de su presentación con la Selección.

Unos 18 días antes había jugado por primera vez en el equipo nacional que entonces dirigía Marcelo Bielsa. Fue en la misma ciudad que lo vio en la tarde de este domingo por última vez: en la inauguración del Estadio Único, el 16 de julio, cuando Argentina y Uruguay empataron 2 a 2.

El pibe había seducido al Loco con sus actuaciones en las selecciones juveniles y como sparring de la Selección mayor. Sería todo un símbolo para la carrera con la camiseta albiceleste de quien heredaría en cierta forma el apodo de Leonardo Astrada en River: el Jefecito.

Apenas pasó dos años en River, donde ganó el Clausura 2004 y le bastó para convertirse en símbolo del equipo. Aquel año quedó segundo en la elección al Mejor Jugador de Sudamérica, por detrás de Carlos Tevez.

Fue cuando logró su primer gran éxito con la Selección: el primer oro olímpico en la historia del fútbol argentino, en Atenas 2004.

En 2005, Mascherano -junto a Tevez- pasó a Corinthians de Brasil, que rompió el mercado al llevarse a las dos principales figuras del fútbol argentino, como si de un equipo de Europa se tratase.

Después de dos cortas temporadas con el equipo paulista, se marchó -también con Tevez- al fútbol inglés. West Ham fue su destino, aunque jugó poco y terminó yéndose al Liverpool, el gran salto a un grande del Viejo Continente.

En 2008 logró convertirse en el único bicampeón olímpico de la historia argentina, al ganar nuevamente el torneo de los Juegos con la Selección Sub 23, en esta ocasión en Beijing.

Después de cuatro temporadas completas con Liverpool, comenzando la quinta fue transferido a Barcelona (2010). De la mano de Pep Guardiola, fue parte de uno de los mejores equipos de la historia.

Pero nada, ni siquiera aquellos años épicos antes de sus últimos pasos por el fútbol chino y este lapso final en Estudiantes, se compararon con su trayectoria en la Selección.

Además de los oros olímpicos, quedó marcado para siempre, y pese a ser parte de una generación que no logró títulos en el seleccionado Mayor, por el Mundial 2014 que le permitió a Argentina volver a ser finalista tras 24 años.

Su barrida en el último minuto del tiempo reglamentario ante Arjen Robben, en la semifinal frente a Holanda, marcó su vida de Selección tanto como la frase que le dedicó a Sergio Romero antes de la tanda de penales: "Hoy te convertís en héroe".

Aquella derrota contra Alemania fue el golpe más duro de su prolífica carrera, pero le valió un reconocimiento que al día de hoy, consumado su retiro, ya es eterno. Mascherano es ese jugador que le ganó a la frustración y se metió en el corazón de millones de hinchas pese a las muchas injustas críticas de quienes señalan a esa camada que no pudo levantar un trofeo.



(Jc)