97.5 Mhz | Santa Rosa, Corrientes

Discusión por un caballo terminó a los tiros en el Sol de Mayo.

El violento episodio capitalino se produjo durante la tarde. Por fortuna no hubo que lamentar heridos. Ayer se realizó un allanamiento en zona del barrio Lomas del Mirador.

Du­ran­te la tar­de del jue­ves, en la ciu­dad de Co­rrien­tes, se vi­vie­ron ho­ras de ten­sión en zo­na del ba­rrio Sol de Ma­yo, cuan­do dos su­je­tos lle­ga­ron y, tras dis­cu­tir con los ocu­pan­tes de una ca­sa, uno de ellos ex­tra­jo un ar­ma y efec­tuó va­rios dis­pa­ros, que, por for­tu­na, no lle­ga­ron a im­pac­tar con­tra na­die en la vi­vien­da, en la que ha­bía ni­ños pre­sen­tes. Al res­pec­to, se in­di­có que el ti­ro­teo se pro­du­jo tras una dis­cu­sión por un ca­ba­llo.
En ese sen­ti­do, si bien des­de la Po­li­cía se sos­tu­vo que el ani­mal fue par­te de una tran­sac­ción co­mer­cial que sa­lió mal, fuen­tes ex­tra­o­fi­cia­les in­di­ca­ron que se tra­ta­ría de un equi­no ro­ba­do y el ata­que es­ta­ría vin­cu­la­do a es­to.

Más allá de la ra­zón, lo cier­to es que se tra­tó de un ac­to ex­tre­mo, ya que al­guien pu­do ha­ber re­sul­ta­do he­ri­do de gra­ve­dad.
Lo se­ña­la­do des­de la Po­li­cía dio cuen­ta de que pri­me­ra­men­te, una mu­jer com­pró un ca­ba­llo a unos ca­rre­ros del Lo­mas del Mi­ra­dor. Ella, re­si­den­te del Sol de Ma­yo, se dio cuen­ta de que el equi­no no le ser­vía pa­ra el tra­ba­jo que que­ría re­a­li­zar y, por ello, el jue­ves fue a de­vol­ver­lo; co­mo no pu­do ha­blar con quien le ven­dió el ca­ba­llo, de­jó al ani­mal en la ca­sa de es­te y un fa­mi­liar del ven­de­dor le re­tor­nó el di­ne­ro que pa­gó: 10 mil pe­sos. Cuan­do el ca­rre­ro lle­gó a su ca­sa, se en­te­ró de las no­ve­da­des, fue has­ta la vi­vien­da de la mu­jer pa­ra in­ten­tar con­cre­tar la ven­ta. Así es que, en el mar­co de una dis­cu­sión, se pro­du­jo el ti­ro­te­o.
En tan­to, el me­dio es­pe­cia­li­za­do To­do Po­li­cia­les, se­ña­ló que el ca­ba­llo fue ro­ba­do a las per­so­nas del Sol de Ma­yo y que és­tas re­cu­pe­ra­ron el equi­no en el Lo­mas del Mi­ra­dor. En ese sen­ti­do, sos­tu­vo que la ba­la­ce­ra fue una re­pre­sa­lia por ha­ber re­cu­pe­ra­do el equi­no.
Más allá de es­tas dos ver­sio­nes, lo cier­to es que ayer a la ma­ña­na fue alla­na­da la ca­sa de quien se­ría el ti­ra­dor, ubi­ca­da por Cos­ta­ne­ra y Má­la­ga, pe­ro no se ha­lló un ar­ma de fue­go, aun­que la cau­sa ju­di­cial por la in­ti­mi­da­ción ar­ma­da con­ti­nú­a.



(Jc)