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El nuevo River: cambio de dibujo, Álvarez de titular y una duda en el fondo.

Gallardo paró en un 10 contra 10 a la base del equipo que anticipó Olé, con Julián en la zona de volantes y línea de cuatro. ¿Quién sale atrás?
 

River ya tiene una idea de equipo para salir a la cancha en el Morumbí ante San Pablo.

No se queda en el molde: lo renueva. Marcelo Gallardo ya tiene la base de su nuevo River. Una mezcla del equipo que terminó jugando la Superliga en marzo aunque con retoques posicionales y esquemáticos y que el próximo jueves hará ante San Pablo su reestreno oficial en la Copa Libertadores, 190 días después del 8-0 ante Binacional. El deté pudo parar un equipo en cancha con modificaciones que ratifican lo que venía informando Olé, como el ingreso de Julián Álvarez.

Gallardo fue dándole movimiento a su nuevo plan estratégico que tuvo un parado titular (con arquero incluido). Fueron diez jugadores que se enfrentaron a distintos bloques de rivales trabajándose así los conceptos tácticos que el entrenador intentó volcar luego de seis meses sin trabajos formales de fútbol. Aunque atípico, dada la ausencia de arqueros (trabajaron en otro sector del Camp), sirvió para ir moldeando lo que viene.

El modelo River post cuarentena incluye a ese “jugador que a los entrenadores nos encanta por su calidad, por su generosidad, por su picardía”, como lo definió Gallardo. Álvarez ya ha probado su tenacidad ante los contextos de presión futbolística: ingresó en las últimas dos finales de Libertadores -23’ en el Bernabéu; 21’ en Lima- y también en la definición de la Copa Argentina 2019 (24’), en la que convirtió el tercer y definitivo gol ante Central Córdoba de Santiago del Estero.

Son apenas tres de los 26 partidos que disputó en su gradual proceso de adaptación, parte del potencial que en el club saben que tiene. Algo que motivó al club a mejorar sustancialmente el contrato del delantero, al que le extendió el vínculo hasta diciembre de 2022 con una cláusula de rescisión de € 25.000.000.

De lo ocurrido en los trabajos tácticos de River se desprende que el juvenil de 20 años ahora está ante su oportunidad de afianzarse definitivamente como titular: fue probado en los ensayos como volante por la derecha, en función ofensiva aunque sin resignar sacrificio (en su lugar también fue testeado Cristian Ferreira). Aunque apostar por él implicará que, dada la distensión de Lucas Pratto, en el banco de suplentes sólo queden como alternativas dos pibes sin demasiado rodaje como Lucas Beltrán y Federico Girotti.

La entrada de Julián Álvarez asimismo le permite a Gallardo incorporar un volante extra al medio y retomar el dibujo 4-1-3-2 que había utilizado hasta la venta de Exequiel Palacios al Leverkusen, regresando así a la línea de cuatro defensores. Viéndose el Muñeco obligado -si decide llevar adelante su idea ante San Pablo- a elegir entre Pinola o Rojas (ambos fueron evaluados) para desarticular la línea de cinco que paró en la primera parte del año.

Que el entrenador de River haya ensayado un esquema retro no implica que lo vaya a utilizar. O, en todo caso, estará en evaluación. Si algo no lo convence, el 5-3-2 está testeado y a la mano para reutilizarse, aunque con menor participación ofensiva de Montiel y Casco: en el Morumbí habrá un rival que suele atacar con tres delanteros y cualquier desajuste podría implicar defender mano a mano contra futbolistas que llegarán con un handicap de 1.170 minutos de rodaje. Un riesgo evitable, entonces, que la vieja nueva horma puede solucionar. El Muñeco ya lo tiene en la cabeza.



(Jc)