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Tevez,A horas de quedar libre.

Carlitos finaliza su contrato este martes y las charlas para que renueve están estancadas. Luego de que Bermúdez volviera a pegarle, el 10 rechazó la oferta para seguir por un año. ¿Román? En la trinchera...
 

Carlitos, figura del campeón, en conflicto con el Consejo de Fútbol

No hay paz. La Batalla de los Ídolos, esa guerra fría entre Juan Román Riquelme y Carlos Tevez, sumó un nuevo capítulo y sigue al rojo vivo. En el medio, Boca. Y esa insólita manía de autoflagelarse. Este martes vence el contrato de Carlitos y el bombardeo mediático entre el Apache y los interlocutores de Román no cesa. Y no parece haber soluciones a la vista ni mucho menos voluntad para llegar a un acuerdo. Difícil imaginar un escenario con los dos ídolos del club conviviendo bajo el mismo techo.
Hace 115 días, con Riquelme en el palco y un Carlitos descollante, Boca vencía al Lobo de Diego en una Bombonera a explotar y con gol del Apache le arrebataba el título a River en la última fecha de la Superliga. El 10 se sacaba la mufa después de tantos años de frustraciones y el Templo le dedicaba acaso la mayor ovación desde que volvió de China. Pero ese viento de cola no alcanzó a tapar una interna ya declarada que recrudeció a todas luces en los últimos días.
Román no banca a Carlitos ni Carlitos lo banca a Román. No se quieren. Se evitan. No tienen comunicación. Y por eso no sorprende que a esta altura del año no haya una sola señal que haga pensar que la renovación de Tevez pueda cerrarse “en cinco minutos” como se había anunciado de arranque. Las dos partes se mantienen inflexibles en sus postura, los días pasan y la definición se dilata cada día más. Ahora, ni siquiera es seguro que el Apache siga jugando en Boca.
Este lunes, otra vez fue una publicación en Twitter de Jorge Bermúdez, otro hombre de peso del Consejo de Fútbol que lidera JR, lo que le echó más leña al fuego. Seis días atrás, el propio Patrón y Raúl Cascini habían declarado que Tevez era “un ex jugador” cuando ellos asumieron el cargo. Es decir, en diciembre del 2019, una clara maniobra que tuvo como objetivo bajarle el precio al nuevo contrato del 10. A esa altura, Tevez y el Consejo de Fútbol ya habían iniciado las charlas pero sin llegar a ningún acuerdo. Primero, Boca le ofreció un contrato por un año y el mejor sueldo del plantel. El Apache pidió 18 meses y una cifra mayor.
Pero el viernes, tras el ataque del Patrón y Cascini, el ídolo salió a marcarle la cancha al Consejo, se defendió con altura y jugó sus cartas. Dijo que a él no le interesaba la plata, que jugaría seis más y que había decido donarle el 100% del salario a alguna entidad con fines benéficos. Del lado de Román interpretaron la movida de Tevez como una mojada de oreja y el mismo Patrón se lo recriminó en una charla telefónica el sábado. Le dijo que él no podía cambiar las condiciones del contrato de esa modo y mucho menos contarlo en los medios antes de comunicárselo a ellos. Y le repitió que la oferta por un año no se modificaba. Que sería la primera y la última que le harían. Si la quería aceptar, bien. Y si no, a otra cosa.
Bermúdez es el único de los miembros del Consejo (también está Delgado) que no lo tuvo de compañero. Y por eso Román le había encomendó llevar adelante la negociación, tarea que ahora quedó en manos del Chelo. ¿Ameal? Intentó mediar, pero fue corrido por el vice. ¿Pergolini? Habló este lunes y sólo se limito a decir que esto se arregla “con plata” y que espera que Tevez siga un año más. El capitán rechazó la propuesta por escrito e informó que no se mueve de los seis meses.
El problema, más allá de lo económico, es que la relación entre Carlitos y el Consejo ya no tiene vuelta atrás (salvo con Cascini) y por eso tanto el jugador como el Consejo saben que más temprano que tarde surgirán nuevos inconvenientes y que ya no hay manera de firmar la paz. Porque mientras tanto, Bermúdez, la fuerza de choque de Riquelme, sigue cargando contra el Apache. Y rompió un código sagrado entre colegas del fútbol: habló de cifras y se metió de lleno en cuestiones privadas de la vida de Tevez.

El domingo publicó en su Twitter una nota periodística en el que se acusa al Apache de querer participar en política junto a Daniel Angelici y hasta se recuerda que debe declarar en la causa que investiga su participación como socio de Mauricio Macri en un negocio de parques eólicos. Carlitos no respondió, pero Bermúdez volvió a pegarle, otra vez en Twitter: “Claro que nosotros, como todo el Mundo Boca, espera la renovación de Zárate y Tevez. Son símbolos y bastiones deportivos. Lo que no podemos aceptar es el oportunismo político y que se le mienta al hincha y socio que ama el club como nosotros”.
Este lunes, Carlitos notificó oficialmente a Boca de que no cambia una coma de lo que pidió y que su idea sigue siendo firmar por seis meses y luego analizar si sigue, se retira o se despide en algún club del exterior (¿Corinthians?, ¿West Ham?). Desde lo contractual, la única salida posible es que arregle por un año con una cláusula de salida el 30/6/2021. Desde lo humano, las diferencias son irreconciliables.



(Jc)